30 de julio de 2013

"Hasta que la vida nos separe"


Suelo preguntar por ahí  si sigues tan guapa como cuando te conocí. No recuerdo que llevaba puesto, seguramente alguna de esas medias que tanto me rompiste. En los pies uno de esos zapatos espaciales para bailarte.La camiseta cualquiera, poco especial. Pero una sonrisa que cada día frente al espejo hago muecas para ver si por casualidad vuelve a aparecer.
Tan niña de cuatro años amarrándote con uñas de gata a su vida. Haciendo un corazón de ti. Y mira que es difícil construir otro corazón cuando ya tienes uno.
Aprendí a andar sola pero contigo. Saltar sintiendo que tocas el cielo cuando ni siquiera levantaba un metro del suelo. Que me has hecho tocar el suelo más veces de las merecidas. Quizá por eso empecé a tener que tenerte en mis días. Hasta que te convertiste en mi rutina favorita.
Que me has guiñado un ojo pocas veces. Pero que bonitas pocas veces que no olvido ni un segundo de ellas.
Ayer pregunté cómo te iba, si sigues con tus manías de señorita. Ese don que posees para enamorar a quien te conoce. Formándote y formando. Camuflándote de tal forma que aún nadie sospecha que seas como la heroína. Y no me refiero porque salves vidas. Que me mataste de sobredosis y de una pizca de amor hace dos años. Y no es por echarte en cara nada, pero recuerdo que un día me susurraste "hasta que la vida nos separe". Nos separaste tú cuando nos mataste.
Hemos sido muy perro y gato. Muy yo contigo y tu sin mi. Pero debo confesarte que a veces siento que tu también me echas de menos. Aunque se haya pasado el tiempo, aunque mis músculos ya no te aguanten. Aunque me rompieses por la espalda y mis rodillas y nunca aparecieses para pedir perdón. Aunque te apropiases de mi vida, y mi nuevo corazón.
Hace un año pregunté si sigues con tus cantos de sirena. Si obligas a esas niñas a enamorar a los demás en un minuto y medio. Si sigues con esos cinco sentidos con diferentes formas. Aun recuerdo como me gustaba lanzarlos y a ti quitármelos de la mano. Como te ha gustado quitármelo todo. Hasta el aire. Hasta la vida.
Siempre te lo di todo, y me diste el doble. Hasta que doblaste tanto que me comiste. Me dejaste pequeña en un mundo que todavía sueño en volver. Que no me cerraste la puerta nunca. Y es que, siempre, sé que me quisiste ahí. Que me fui para volver. Y volver a verte más guapa. Quizá porque te echaré más de menos.
Tu sigue igual. Desgastando vidas. Rompiendo medias.Drogando a quien se te ponga delante Destruyendo corazones cuando toca despedirse de ti. .
Nos veremos pronto, mientras tanto seguiré preguntando por ti.

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