18 de abril de 2013

Tercera persona del futuro incierto

Quedarán menos de veinte cafés por la mañana para dejar de sonreirle al Sol a las siete y veintiocho.
Y tú mientras en la garganta atragantándome. Agarrándote bien fuerte a mis cuerdas vocales, para manejar con tus manos mis impulsos de comerte la boca. Algunas veces se me entrecortan las palabras y formo un poema, pero tu eres más problema.
Tal vez el problema sea que te escribiese con buena tinta en mi lista de asuntos pendientes.Y sólo te encargas de hacer borrones en las hojas más blancas de un cuaderno prestado . Que ni a base de tequilas desapareces, y no será porque vives a mi lado
Prohibido el paso por guapo y canalla. Eres propicie a envenenarme a base de palabras. Seguramente su mala coordinación me haga quedarme para acentuarte la vida. Estoy hablando de acuerdos y pacto de ganas. De cuando hablas y luego no recuerdas. Me callo. Y tú siempre te vas. Pasando indiferente por los sueños de cualquier guardián de esos que hay en mi corazón, te despides con tal corrección que dan ganas de borrarlo todo.
No me pide que me quede, pero no quiere que me vaya. No creo que pueda no hacerlo.Entonces llega el problema firmado con tu nombre y un "Ven que te voy hacer tocar el cielo".

14 de abril de 2013

Si no fuese domingo

Huele a verano y todavía vivimos en una estación de flores y plantas. Hay cuatro migajas de hierba en un chivato. Te proponen fumar un poco de lo que llaman felicidad. No accedas que a felicidad invito yo. Y eso que es domingo. Domingo con melancolía de tiempo muerto. 
Hace veintiocho domingos que nadie más ha vuelto a hablar de ese tío que se tiro de la estratosfera. ¿Nadie le dijo que no hacia subir tan alto para tener vértigo? No le han hablado de ti y tus inoportunos buenos días. Que no te he acariciado, pero que tus dedos por mi piel tiene que ser algo similar a  ver como te acercas al suelo y no se abre el paracaídas.
Si no fuese domingo no me hubiese acordado de drogas con menos capacidad de adicción que cualquier "Ven tonta" y un beso. Ven, que tengo el corazón a medio a hacer y una cama deshecha. Vísteme despacio, que tengo prisa por volver a desnudar. No me salves la vida, total voy a morirme de amor si apareces cerca.  
Si no fuese domingo no le hubiese contado a una panda de caracoles que ayer te echaba de menos y hoy te echo de más. No hubiesen invitado a un par de copas anoche y no tendría resaca de risa. Que domingo y resaca siempre van de la mano.
Si no fuese domingo no hablaríamos de matar al reloj. La pistola en una mano derecha. La mirada observando en los pensamientos. Alzas el brazo y lo dejas firme. Le miras. Sonríes. Le disparas. ¿A que esperas? Para el tiempo que te he dado en el corazón, mi amor. 
Si no fuese domingo no escribiría. Ni leería. O tal vez si. Si no fuera domingo no estarías leyendo esto.
Pero es domingo, y hace calor. Lorenzo se queda hacerme compañía. Compañía de las que duelen, así  que esta nublado. Hoy he vagabundeado en unas carreras donde se dejaban la piel sobre ruedas. Si  corriesen tanto por ser felices hoy no sería domingo. Parece que estos días estén hechos para perderse en los lugares más cerca del pijama. Que yo me he perdido por ti, por mi sofá  y tres canciones de moda. Por todos los lados menos por los libros.

Si no fuese domingo seguramente sería lunes.  

13 de abril de 2013

A mar y sed amados


Hacer el arte y acelerarte al final son las mismas palabras desordenadas. La naturaleza tiende a la entropía. Pero siempre llegará mamá y lo pondrá en su lugar. Así que no me hables si no me vas a decir nada que en el baúl de los callados no cabe nadie más. 
Ojalá el camino te encuentre a ti, que esto de buscar el norte me ha hecho cruzarme con piedras conocidas que no se acordaban de mi cara. 
Ahogar el tiempo bien acompañada con ginebra. Observando la jugada de quien intenta meter la mano entre beso y beso. Bocas buscando piernas que se abren más rápido que una ventana en verano. 
Barras de bares más húmedas que cualquier cristal empañado. Bebidas nocturnas que sabían a-mar y, al final los vasos, tienen sed de ser amados.  He visto al canalla más canalla salir de aquel antro vistiendo mentiras de verdades. Palabras sin dueño. Y esclavos del silencio. Que en el estruendo de los silencios más escandalosos  he sabido diferenciar ciertas voces. Sólo trataba de olvidar aquella melodía, pero no hubo trato.  He visto como el Sol no madrugaba por que le faltaban fuerzas. Y a la Luna con legañas. A los más tristes riendo, y a los más felices llorando. Lágrimas más secas que esas modelos que pasean semidesnudas en alturas vertiginosas. He escuchado como llovía pero nunca me lo han demostrado. Me dolió que volviera Septiembre, y eso que sólo vuelve para quien se va. He olido como dejaba de oler a azahar la primavera.  Como el invierno hacía sudar en una cama. Sábanas deshechas por primera vez a los diecisiete y quien a los veinte esta cansado de hacer camas.  Una pareja deshaciendo el amor para empezar despedirse . Ponte el miedo, total te lo van a quitar todo. Que te follen más o menos pero que te hagan el amor o feliz, lo que seas. Al final acabarás durmiendo con un espacio para dos sólo para ti. He sentido abrazos de un tal "nadie". Tampoco lo hace tan mal. Me han culpado de emborrachar mi almohada de corazones parados, no rotos. Ahora sabe ella más de vosotros que yo. A mi desenamoradme que esto me gusta. ¡Qué soy más desde que todos vosotros ya no estáis! 

Mientras, el suelo callando las bragas tan bonitas que ha visto hacia las faldas. Un poco más arriba el azul no deja de ser azul, cielo. Miradas intentando aprender. Y otros desaprendiendo en aulas. Piden limpieza de manos quienes más sucias lo tienen. Hablan de transparencia los más hipócritas. Crisis con desusos de los valores humanos. Me han contado sueños quienes no lo concilian. Unos más infelices que otros. Lo que si que fue triste fue ver como a mi abuela le dijeron que se había muerto su medio corazón.  A día de hoy me sonríe y me presta lo que le queda. Por si acaso. Soy una chica con golpes de suerte, puedo enseñarte las cicatrices. Y no darte ninguna pena, para que veas que puedo cargar con ella sola. No me hables de que no se puede que he visto matar por amor. Y amores que matan.Corazones rehabilitados y reformados. Otros abandonados y perdidos. Aunque yo casi me dejo perder por alguien y prometí no volverlo a hacer por nadie. Que nadie abraza muy bien.