Como carta de despedida te agradezco que me hayas dado unos buenos 365 días, y algunos más. Cualquiera no es capaz de portarse bien tanto tiempo. Y aunque me hicieras pasar por el paraíso y otras veces por la tercera guerra mundial, te agradezco lo vivido.
Por conocer a gente nueva, por conocer a gente que ya conocí, por desconocer a los conocidos y conocerme más a mi. Porque lo mejor de la vida es el autoconcepto.
Aprender a percibir la imagen de uno mismo, así como la capacidad de mirarse al espejo y autorreconocerse. Y verte más elegante que nunca, aunque sigas bebiendo ese ron barato que te regalan tus amigas. Y contemplar las cicatrices que te recorren, sentirte más valiente que nadie. Sonreír, porque hay heridas sin cicatrizar pero que van sanando.
Como tú en este año.
Llegaste a mi vida como el silencio en medio de aquella detonación. Como de esas pocas veces que sientes que se para el mundo. Y menudo mundo.
Me he perdonado por luchar más de lo que fui capaz. La herida la cosí como pude, pero hay marcas que ni con alcohol me abandonan.
Por favor, no me odies por acordarme de ti. Ojalá fueras capaz de descubrirte para que me entendieras.
Mi padre dice que si alguien dedica tiempo a escribir unas instrucciones, tu debes invertir tiempo en leértelas. Para saber como funciona y como funcionar.
Aunque el amor aparece sin instrucciones de llegada Por eso pienso que el amor es como cualquier estupefaciente que te hace llegar a lo más alto descubriendo zonas de ti que no conocías, y si piensas que no necesitas nada más es cuando te hunde sin que te des cuenta.
Sin embargo, sonrío de mi adicción contigo, que cualquiera no te engancha. Ni me engancha a mi. Siento que la vida nos separe. Que me desvíe de la curva cerrada de tus hoyuelos. De la tormenta de tus cosquillas y de la calma de tu compañía.
Y a ti, destino, te deseo lo mejor para mi. Te deseo una caja de felicidad con mi nombre para los próximos 365 días. Que me hagas luchar, con lo que me gusta mostrar lo fuerte que soy.
Y no me quiebres los pilares de mi vida










