25 de octubre de 2013

De tanto desaprender he aprendido

Te volvería a escribir a ti, porque a mis dedos les apetece perderse entre la utópica compañía tuya cuando me voy a dormir.
Y mis ojos te describirían todas y cada una de las razones, por no hablar de mis manos cuando rozan tu piel. 
Por eso, por la multitudinaria cantidad de razones que doy al resto sobre ti, hoy te explico a ti. Viajo una hora en un cercanías alejándome más de ti, para acercarme a mi. Me han llevado al norte, dejando por el sur de casa media sonrisa. 
Y he desaprendido tantas cosas por arriba, que cuando llegue abajo te las contaré todas.
Conozco la vida dividida en trocitos pequeños y muy humanos que recorren una pequeña facultad. Allí donde se sitúan dos máquinas y media de café. Donde se consume el tiempo más rápido que los cigarros.Y se vacían cervezas  a contrarreloj del sol.
He desaprendido de los lazos eternos, de los futuros perfectos, de la vida acabada, y de los cerrares y abrir de ojos.
Y hoy no sé como explicar, que espero que no me necesiten ahora que me voy de algunos lados. Que de tanto desaprender he aprendido a observar donde ya no hago falta. Donde hay más trozos de vida. Que el mundo no se derrumba, sólo que hay que construirlo todos los días. Y créeme cuando te digo que la vida en trocitos es mucho más divertida.

2 de octubre de 2013

Se cayó otro mes cual hoja de cualquier árbol

Bueno, antes del post hay que explicar este con más detalle de lo normal ya que es mucho más especial que todos los anteriores. Hace justo un año empezaba el peor año que he pasado en el instituto, pero con suerte y contraste, encontré a los mejores, o más indicados, profesores para ese año. Y me he quedado con todos ellos, sus manías, sus forma de corregir, de consolar y de alegrarse por cada uno de aquellos que componíamos esa pequeña clase. Es puro placer seguir teniendo contacto con algunos de ellos y tener pequeñas aficiones en común, y además poder compartirlas. Paco, mi profesor de Filosofía, hace un año nos dimos cuenta de que ambos teníamos un blog y me propuso crear una entrada común cuando todo acabará.  Él mismo ha hecho la foto, la misma que publica en su blog a esta hora con un texto diferente al mio.
Así que aquí está. No es lo mejor que vayáis a leer en vuestra vida, ni lo segundo mejor, pero tiene todo el cariño que le he podido dar. Esta hecha con tacto y toda la buena intención de no defraudar a una gran persona, profesor, fotógrafo y blogero.
 Os dejo su blog para que podáis ver otra parte y visión de la fotografía 
http://franciscocaballero.blogspot.com.es/ 



   Acabo de oír un portazo,  y se han apagado todas las luces. El sol vuelve a la rutina con nosotros poco a poco. Y de vez en cuando parece que eche de menos su adolescencia. Llora levemente y suave. Dejando pequeñas marcas que se secan en un abrir y cerrar de pulmones. Se va tan lentamente y de una forma tan sutil.
Parece que el cielo presuma de su operación bikini dejando colores que intentan sobrepasar la piel. Introduciéndose en la sangre para terminar en las pupilas que esperan un largo invierno. Las mismas pupilas que han recorrido un verano cálido y rápido. Un verano que hace un mes que cerró aquella puerta capaz de apagar las luces.
Se han empezado a enfriar todos los lugares escondidos para aquellas ocasiones que te llevan al cielo y casi consiguen que bailes con las estrellas.
Y parece que no es tu cuerpo ni el mío los únicos que se preparan para abrigarse.
La vida empieza a tener frío y se arropa con las hojas que caen de los árboles.Como si necesitase de alguien para pasar una estación del año más.  Como si todavía no hubiera encontrado quien le acaricie el pelo cuando se borre cualquier nombre del árbol. Y el sonido de los pájaros no suenan igual en cuatro oídos que en dos. Ni el cielo es tan azul, ni el agua tan clara.
Por eso se hace más cuesta arriba el final de mes y baja en picado el mercurio. Y cada mes cuesta más mirar por la ventana y decidir si salir a comerse el mundo, o que te traigan el mundo a casa. Y ya veremos si volverán a abrir aquella puerta y encargarse de dar luz a aquella estación del año que todo el mundo desea con ansia. Pero sigamos siendo felices que verano es cualquier día que tú quieras que sea.