6 de enero de 2016

Lo siento, no eres tú es que no consigo ser yo.

Lo siento, no eres tú es que no consigo ser yo. Mis sabanas nunca han sido blancas de seda como la de los demás. Ellas tienen dibujos de nubes azules que a veces las llegué a manchar. En  aquellas noches que nunca recordaré por culpa de la pena. Y es que me he hundido tantas veces en alcohol pensando que me sacarían a flote. Como si fuera un corcho. Como si las nubes me salvarán del laberinto. Y al final se vuelven negras de rímel. Todos alguna vez  hemos procreado nuestros propios chubascos en la cama.

No es que no me quieras. Nunca podría negártelo. Pero no sé si me quiero yo. Entonces ¿cómo hacemos para que me quieras? Si me he buscado en todos los mapas de varios cuerpo y ninguno es territorio mío. Si he navegado por todos mis planes de futuro y no cuentan conmigo. Ya hace tiempo que a mí las sirenas de los siete mares dejaron de cantarme para escucharme.

Sé que morirías por mi, pero ¿cómo vas a morir por alguien que hace tiempo no se siente viva? Tú sabes cómo duelen las balas en las piernas, pero no hay nada peor que las cicatrizaciones a escondidas. Y he probado los mejores remedios. Pero prefiero la enfermedad en pleno auge, que un "cura sana".

Es imposible que me robes un beso, una caricia o una película de domingo. No puedes robar algo que no se tiene. O algo que está perdido. Estoy esperando que mi madre me diga que como ella venga y lo encuentre se lía la de san Crispin. Ojalá llegue ese día, porque al tan Crispin le invitare a una copa. Solo una, que yo no soy corcho. Soy más ave fénix, el que renace de sus propias cenizas. Así que posiblemente tomemos más de cinco si todo va mal. 

Se que todos los días son tontos, que yo estoy tonta todos los días.  Aún sabiendo que a la mañana siguiente las nubes ya están en su sitio. Secas. Un poco rojas.  Y es que después de la tormenta viene la reconciliación. ¿Y que es el rímel sin un buen rojo pasión ?

Por eso, quiéreme. Y róbame hasta los andares. Muereme y mátate conmigo. Buscaremos algo divertido mientras nos disparen desde la distancia. 

Lo siento, no eres tú. Es que necesito ser ceniza y aparecer. Pero mientras sea ceniza quédate a mi lado. Por favor. 









A todas las personas que se fueron sin tener que irse, a las que quieren correr sin mirarme y a las que me esperan para que vuelva a renacer. 
De mí a ti. 



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